Quién soy
Soy Rosa Rodríguez, fundadora de Gats de Bach y de la Escuela Floral Felina
Mi primer contacto con el mundo felino llegó a través de un gato llamado Sean: un atigrado enorme, con muy mal genio, que no se dejaba tocar por nadie salvo por mí. Con él descubrí que, incluso sin ser un gato especialmente cariñoso, podía existir una conexión muy profunda, y fue así como empecé a enamorarme del mundo felino.
Más adelante, hace ya más de 30 años, empecé a cuidar y alimentar colonias felinas en una época en la que eso apenas se comprendía. Lo hacía asumiendo de mi bolsillo los gastos de alimentación y veterinaria, porque sentía que necesitaban ayuda.
Para acompañarlos mejor, estudié ATV y después me formé en Flores de Bach, siendo una de las primeras personas en interesarse por su aplicación en gatos. En la escuela donde estudié ni siquiera existía temario específico para ellos: solo para humanos y perros, y muchas de mis preguntas fueron abriendo también ese camino.
Años después, todo ese camino acabó tomando forma en Gats de Bach, el proyecto madre de la Escuela Floral Felina y el lugar desde el que he ido reuniendo experiencia, práctica y una manera muy concreta de entender el bienestar felino.

Cómo nace la Escuela
Con los años, fui viendo que muchas personas no necesitaban solo información suelta o respuestas rápidas, sino comprender mejor lo que estaban viviendo con sus gatos de una forma clara y ordenada.
También me di cuenta de que, tanto en comportamiento felino como en esencias florales, la información suele aparecer dispersa, mezclada o poco conectada con el día a día.
De ahí nace la Escuela: de la necesidad de reunir experiencia y conocimientos prácticos en un espacio sereno, comprensible y útil.


Formación y experiencia
Llevo más de 30 años vinculada al mundo felino, primero colaborando con colonias de gatos en la calle y más adelante también desde una práctica profesional.
Para poder ayudarlos mejor, estudié ATV y me especialicé en la aplicación de las esencias florales en gatos, empezando por las Flores de Bach y ampliando después mi formación a otros sistemas, como California (FES).
Mi paso por refugios felinos me permitió profundizar en el comportamiento felino, especialmente en situaciones delicadas como el abandono.
Más adelante llegó la profesionalización de todo ese recorrido con la creación de Gats de Bach, el proyecto madre de la Escuela Floral Felina y el lugar donde se ha ido asentando toda mi experiencia práctica y profesional.
Trabajar con gatos sigue siendo, a día de hoy, una de las partes más importantes de mi camino. Ellos, con sus retos y su forma de estar en el mundo, siguen enseñándome a observar mejor, a afinar más y a seguir aprendiendo cada día.
Mi enfoque
Aprender desde casos reales
La Escuela parte de la vida real: de lo que pasa en casa, de las dudas que surgen de verdad y de las situaciones que no siempre tienen una respuesta simple.
Esencias florales con criterio
Una de las diferencias de esta Escuela es que las esencias florales están presentes de forma natural, unidas a la observación, al comportamiento y a la realidad concreta de cada caso.
Aplicación cotidiana
Porque entender está bien, pero poder llevar ese entendimiento a la vida real con tu gato es lo que realmente marca la diferencia.
La Escuela en pocas palabras
La Escuela Floral Felina es un espacio de aprendizaje donde encontrarás cápsulas y formaciones centradas en el comportamiento felino, las esencias florales y la convivencia real con los gatos.
Todo está pensado para que puedas avanzar a tu ritmo, sin prisas y desde casa, con contenidos claros, útiles y organizados de forma que cada tema se entienda bien y pueda llevarse al día a día.
Además de las clases, la Escuela incluye material descargable y la posibilidad de resolver dudas o hacer seguimiento conmigo para que el aprendizaje no se quede solo en lo teórico.
Al finalizar cada formación, recibirás también un certificado de la Escuela.
No importa si partes de cero o si ya tienes experiencia: la Escuela está diseñada para acompañarte paso a paso, ayudándote a observar mejor, comprender mejor y tomar decisiones con más criterio en la convivencia con tu gato.

“Detrás de muchas conductas felinas no hay un problema: hay un mensaje que aún no hemos sabido leer”.
— Rosa Rodríguez· Escuela Floral Felina